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TRENTON
- La Fiscal General Anne Milgram y la Directora
de la División de Justicia Criminal
Deborah L. Gramiccioni informaron que un
ex-administrador de la Universidad de Medicina
y Odontologia de la Universidad de New Jersey
(UMDNJ) ha sido presuntamente acusado de
aceptar lujosos regalos de un contratista
a quien destinó millones de dólares
en trabajos. El contratista también
fue acusado por las autoridades estatales.
Según
la Directora Gramiccioni, un jurado investigador
estatal formuló las acusaciones en
contra de Frank X. Watts, de 57 años,
residente en Oxford, ex director de la planta
física en UMDNJ, por aceptar regalos
de parte del contratista consistente en
una cubierta de madera 20 x-20 para su casa,
200 pies cuadrados de piso para sus habitaciones,
un automóvil Cadillac Deville y un
teléfono celular
El
contratista en referencia, Daniel Cesario,de
49 años, residente en East Hanover,
propietario de Cesario Construction Inc.,
recibió cerca de $2.9 millones de
dólares de UMDNJ para efectuar trabajos
a cargo de Cesario Construction. Las asignaciones
de fondos eran efectuadas por Watts durante
los ultimos 7 años en que fue administrador,
con frecuencia sin observar los procedimientos
normativos para otorgar conntratos públicos.
Cesario Construction , realizó una
variedad de trabajos para la Universidad,
incluyendo construcción, plomeria,
limpieza de la nieve y mantenimiento.
Este
caso fue investigado por la Comisión
estatal de Investigación y luego
fue referido a la Division de Justicia Criminal.
Watts, Cesario y Cesario Construction fueron
acusados por cargos de sobornos, conducta
oficial deshonesta y otros delitos.
“Al
destinar millones de dólares a este
contratista y a su vez aceptar lujosos regalos
el señor Watts violó su deber
de actuar únicamente en favor del
interés público y evitar cualquier
conflicto o apariencia de conflicto",
manifestó la Fiscal General Milgram.
"Este tipo corrupción orientado
al interés propio por parte de los
funcionarios es lo que erosiona la confianza
del público en las agencias estatales”,
subrayó Milgram.
Como
director de la planta física, Watts
tenia la supervisión de seleccionar
a los contratista,. por lo cual contrató
a la compañía de Cesario.
Con frecuencia la empresa fue contratada
para efectuar labores con carácter
de urgencia, sin entrar en un proceso de
licitación, incluso cuando no hubo
emergencia.
Según
la acusación Cesario, robó
más de $ 15,000 dolares al sobrevalorar
su trabajo en forma deliberada para "solucionar
problemas" de mantenimiento del sistema
HVAC de la Universidad. Se presume que en
repetidas ocasiones Cesario sometió
facturas de $ 440.00 o $480.00 a UMDNJ para
una jornada de ocho horas de trabajo, cuando
la factura solo debia ser de $ 400 dólares,
o de $ 50 dólares por hora. Se afirma
también que en algunos días
facturó por el trabajo de dos empleados,
cuando solo hubo un empleado de Cesario
en un día determinado de trabajo..
Segun
la directora Gramiccioni, Watts, Cesario
y la firma Cesario Construction fueron acusados
por un jurado investigador por 8 cargos
incluyendo sobornos, conducta deshonesta
oficial y asuntos politicos (en segundo
grado), dos cargos de conducta deshonesta(en
segundo grado) y paternalismo en conducta
deshonesta oficial (segundo grado).
Asimismo,
Daniel Cesario y la firma Cesario y Construction
,son acusados de robo (tercer grado) falsa
representación en contratos gubernamentales(segundo
grado) e interferir con la información
y documentos públicos (tercer grado)
La
ley estatal y las normas de UMDNJ le prohibian
a Watts recibir las donaciones de este vendedor,por
lo que lo acusamos de ignorar las prohibiciones
y no actuar de acuerdo al interés
del público”, sostuvo la Directora
Gramiccioni. "Asimismo estamos acusando
a este contratista que utilizó su
posición para tomar ventaja y defraudar
a UMDNJ. Estamos trabajando muy fuerte para
erradicar la corrupción. En este
caso, hemos sido asistidos por la Comisión
de Investigación de New Jerysey,
que nos refirió este asunto”,
indicó Gramiccioni.
Watts
renunció a UMDNJ en junio de 2006
mientras este asunto estuvo bajo investigación.
Los delitos en segundo grado se castigan
con sentencias maximas de 10 años
en prisión y una multa de $15,000,
mientras que los delitos en tercer grado
se castigan con sentencias maximas de 5
años y una multa de $15,000.
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